Por Juan José Mata Bravo
Mi estimado amigo Hipólito Avilés Velasco,
apasionado como yo por el rescate histórico de nuestro hogar común, la hoy
enjundiosa Ciudad Mante, me facilitó una fotografía que motivan esta Crónica,
mismas que sin duda en más de alguna persona provocarán suspiros evocadores de
un pasado esplendoroso que se perdió, pero que dejó muy profunda huella en el
libro de recuerdos de la población.
La grafica corresponde a siete ciudadanos de
los que integraban un club de motociclistas, que participaban por iniciativa
propia en diversos actos cívicos como desfiles, sirviendo de avanzada a estas
concurridas paradas. La mayoría utilizaba motocicletas Harley Davidson,
sumamente pesadas, pero que desarrollaban velocidades cercanas o superiores a
los 200 kilómetros por hora.
Se accionaban por medio de un motor de
arranque movido por una batería, de tan alta calidad, que yo supe de más de
alguna que duró TREINTA años de servicio continuo, no como las de ahora, que
cuando mucho duran dos años o poco más. Tenían palanca de velocidades para los
cambios necesarios y el asiento era sumamente amplio, generalmente hecho de
cuero acojinado con lana, para darle la comodidad indispensable.
Esta fotografía, como lo indica la fecha
impresa en la imagen, se captó el 20 de noviembre de 1,947 en una excursión al
Río Sabinas. Dice la fotografía que es el Glorioso Club Motociclista “Mante”,
pero nadie sabe el porqué de ese calificativo de “glorioso”. Personalmente
opino que fue una simple puntada del señor Curiel, pues él como fotógrafo sabía
como imprimir letras en las fotos, porque en verdad nunca se supo que ese grupo
haya realizado algún acto en especial que le ganara ese honroso calificativo.
Este Cronista personalmente conoció a varios
de esos amantes del motociclismo, entre ellos a Heriberto Guerrero Nájera,
quien era pagador en el Ingenio, y a los obreros Bibiano Martínez, (hallado
muerto años después en circunstancias un tanto misteriosas en una propiedad que
tenía cerca de El Nacimiento) Francisco Shourek (de origen polaco) y Cruz Bárcenas.
De esta imagen solo pude identificar con
certeza a tres de los integrantes: de los demás alguien me proporcionó los
nombres, mas no la posición que ocupan en el grupo:
El primero, de izquierda a derecha, es Jacobo
B. Curiel y en el “side car” de su moto se aprecia a sus dos primeras hijas,
Trini y Juanita Estrellita no había nacido aún. Atrás de ellas, de pie, hay dos
niñas y un niño que nadie de las personas consultadas reconoció. A Curiel le
siguen dos no identificados y el cuarto es Rosalío Garza Moctezuma, que al
decir de su hermano José Santana, fue el pionero del motociclismo en Mante,
porque él trajo el primer vehículo de ese tipo que circuló aquí. Al quinto
elemento tampoco se le pudo reconocer, pero el sexto es Cruz Bárcenas y el
séptimo nos resulta igualmente no identificado.
El ingeniero Avilés Velasco me comentó que
aparecen en esta histórico fotografía personas como el coronel de Tránsito
Federal Tristán Castillo Canales (que llegó a ser Presidente Municipal de El
Mante), un agente de la Policía Federal de Caminos de nombre Fernando Ramírez,
alguien de apellido Llorente, otro conocido como Plancarte y uno apodado “La
pescada”.
En el caso de Plancarte, dudo que se refiera
al Federal de Caminos Luis Plancarte Aparicio, que muchos años anduvo por aquí
y hasta se hizo de un hotelito en Antiguo Morelos.
Ojalá que de entre los lectores alguien
conozca a los que faltan por identificar aparte de los tres que mencioné.Publicado en EL ECO DEL MANTE en 2007.


